El cultivo de gardenias en maceta es una buena solución cuando no dispones de un jardín

La gardenia es un arbusto de origen chino que produce una aromática y bella floración. Su cultivo no se puede catalogar de fácil aunque siguiendo unas pequeñas normas y respetando sus necesidades es posible cultivar gardenias en maceta.

La ubicación ideal para cultivar nuestra gardenia dentro de casa será aquella que reúna las siguientes características: buena temperatura y mucha luz. La temperatura ideal sería entre 16 y 26ºC pero lo más importante es que no haya gran diferencia entre la temperatura diurna y la nocturna. Aunque necesita una buena circulación de aire no debe estar expuesta a corrientes.

Necesita un ambiente con una tasa de humedad relativa bastante alta, en torno al 70%. Cuando la cultivamos en maceta funciona muy bien colocar un plato con piedras, para que la maceta no toque el agua, y rellenarlo con agua. El suelo de la maceta debe ser ligero, rico en materia orgánica y bien drenado. El suelo ácido es el mejor para el crecimiento de la gardenia, un pH alrededor 4,8-6 es el ideal.

Regaremos cuando los 2-3 cm de sustrato superior se hayan secado. Es importante regar bien y no excederse pues las gardenias son sensibles a la pudrición por agua y a las enfermedades fúngicas, evitar mojar las hojas para prevenir este último caso.

Cada 2-3 años, a finales de invierno o principios de primavera, hay que trasplantar la gardenia a una maceta mayor. La clave para tener éxito con las gardenias es la temperatura y el suelo ácido. Para fertilizar usaremos abonos especialmente diseñados para ellos que mantengan dicha ácidez del suelo. Tras el periodo de floración hay que podar la gardenia ligeramente para mantener la forma y sobre todo eliminar las ramas secas y que impidan la buena circulación de aire.

 

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